En su afán de conocimiento no contaban las fronteras. Su horizonte fue europeo siete siglos antes de que el mundo inventase la palabra globalización para explicarse. Y las empresas artísticas que acometió lo convirtieron en un avanzado a su tiempo, la Edad Media, en el sentido menos tópico del término. Alfonso X el Sabio (1221-1284) fue hombre polifacético y rey de Castilla y León, sí, pero también de la modernidad, por la amplitud de su cultura y el afán renovador de las leyes que dictó. Y así lo presenta hasta enero la muestra que, en la sala San Esteban de Murcia, reúne 250 piezas, 80% de ellas, según el comisario Isidro G. Bango Torviso, "obras maestras del arte medieval hispano y europeo".
La muestra de Murcia presenta a un rey adelantado a su tiempo
El sonido medieval de las Cantigas transporta al visitante a la entrada de la exposición, que acierta en mostrar al monarca en toda su complejidad. Se trata del mejor contexto para ingresar en una de las etapas más brillantes del arte y la cultura hispanos y de su relación con el mundo islámico y los reinos cristianos de Europa.
La ocasión es única. Los cuatro códices de las Cantigas de Santa María nunca estuvieron juntos en los dos últimos siglos, según cálculos de Bango Torviso.
"Tenemos la certeza de que convivieron en la Capilla Real de la catedral de Sevilla, donde fue enterrado Alfonso X el Sabio en 1284. A partir de ese momento, cada una de ellas corrió una suerte distinta. Actualmente, dos se encuentran en el monasterio de El Escorial, otra en la Biblioteca Nacional y una cuarta en la Biblioteca de Florencia". Este corpus único, una obra colectiva en la que se adivina la mano del monarca, se considera el repertorio musical europeo más importante de la lírica medieval. Un material único que ha permitido ahondar en las fascinantes raíces del folclore musical europeo.
Los 420 poemas se convierten en Murcia en un festín para los sentidos con el que aprehender la compleja sociedad de la España del siglo XIII. Los instrumentos musicales de la época se encuentran reflejados en textos e imágenes y algunos de ellos han debido ser reproducidos para poder interpretar con fidelidad aquellas melodías.
Del recorrido sorprende especialmente la Virgen de Allariz (siglo XIII), tallada en marfil. Como en una caja que encierra sorpresas, la pieza es una virgen con niño sobre una peana en marfil y ébano que esconde nueve compartimentos con figuras en los que se contemplan escenas como la Natividad, la Ascensión y la Coronación de la Virgen.
La obra pertenece al Real Monasterio de Santa Clara de Allariz (Orense) y cada noche comparte habitación con la directora del museo del monasterio. Considerada como una auténtica joya del siglo XIII, se cree única en su especie. Existen varias copias en museos americanos, pero no pasan de eso, de copias.
Alfonso X el Sabio, además de ser un rey moderno, fue ambicioso en todas las muy diversas aventuras culturales que llegó a emprender. Así se desprende con claridad en la exposición. En 1270 se lanzó a crear una Historia de España, considerada la primera del solar territorial ibérico. La obra de este monarca estuvo profundamente influenciada por la astrología y la astronomía y en los documentos que se exhiben en la muestra se contempla la exactitud y el primor con que trabajó en sus libros sobre estos temas.
La muestra de Murcia, en su afán comprensivo, no soslaya tampoco la actividad legislativa de Alfonso X el Sabio. Sus Siete Partidas aspiraron a codificar y dar unidad a la vida normativa del Reino y trascendieron a sus propios límites. Fueron aplicadas en la América española y en Brasil hasta la época de las codificaciones (1822- 1916).
miércoles, 25 de noviembre de 2009
sábado, 21 de noviembre de 2009
LAS CORTES GENERALES ESPAÑOLAS PUBLICAN UN LIBRO CON LOS DISCRUSOS DE JUAN CARLOS I QUE FACILITA SU MANEJO COMO VALIOSO DOCUMENTO HISTORICO
Disculpe: ¿recuerda alguna intervención del Rey? Es probable que responda a esta cuestión con otra pregunta: «¿Por qué no te callas?». En efecto, con más de dos millones de referencias en Google y hasta entrada propia en la Wikipedia, la amonestación al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lanzada en la Cumbre Iberoamericana de 2007, es quizá la frase más popular, repetida y comentada de Don Juan Carlos. Sin embargo, sus declaraciones acostumbran a ser mucho más densas de contenido, medidas y comedidas, y, sobre todo, ejemplares y sustanciosas.
Además del mensaje de Navidad, que dirige a todos los españoles en Nochebuena, el Monarca participa al cabo del año en más de doscientos actos y, en buena parte de ellos, pronuncia un discurso. Sus palabras suelen ir más allá del lógico respaldo de la Corona al progreso, trabajo, convivencia y éxito de los españoles; de la compasión frente al dolor o del rechazo al terrorismo y demás injusticias flagrantes: «Expresan, en buena medida, el itinerario colectivo seguido durante treinta años por una generación de españoles a los que el propio Jefe del Estado pertenece. Son, en definitiva, puntos de apoyo y plataforma de estímulo, además de testigo de acontecimientos y fuente primaria para la comprensión del devenir histórico de la España democrática».
Cuarto volumen
Así lo creen y así lo suscriben el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, y el del Senado, Javier Rojo. Y en coherencia con este convencimiento, las Cortes Españolas publican un nuevo volumen, y ya van cuatro, de la colección 'Juan Carlos I Discursos'. En concreto, el libro editado ahora abarca el periodo 2001-2005, correspondiente a la VII y VIII legislatura, y recopila unas trescientas intervenciones.
«Recogen diversas preocupaciones sociales y plantean propuestas de acuerdo -apuntan Bono y Rojo en la presentación conjunta del tomo-. Reivindican, asimismo, la búsqueda colectiva de mayores márgenes de libertad y bienestar para todos. Y proclaman, por último, la necesidad de avanzar juntos y articular proyectos comunes, merecedores de ser realizados por una sociedad de hombres y mujeres libres y diferentes, pero, sobre todo, iguales en dignidad y derechos».
De muy variada extensión, los discursos del Rey seleccionados van dirigidos a personalidades y foros tan diversos como los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe; el Instituto Cervantes, los mejores deportistas españoles, los vecinos del Bajo Llobregat, el alcalde de Dallas, la comunidad científica, las Fuerzas Armadas, el cuerpo diplomático, las víctimas de los atentados del 11 de marzo, la boda de su hijo con doña Letizia o la entrega de los Premios Vocento a los Valores Humanos. Asimismo, asoman entre sus líneas episodios y personajes esenciales de la historia de España y de la Humanidad en su conjunto, lo que redobla su valor e interés documental: desde Hipócrates a La Niña de la Puebla, pasando por Linda Evans, Séneca, Pérez Galdós, Mario Camus, Alejandro Magno o Ramón y Cajal, entre cientos.
Índice cronológico
Para facilitar el manejo y aprovechamiento de semejante volumen de información, nombres propios y citas fundamentales en la agenda de España, el libro se completa, además de con un índice cronológico de todas las intervenciones y un cedé, con un glosario en el que se suceden por orden alfabético los personajes, lugares y hechos mencionados por el Monarca y los discursos concretos en los que aparecen. Gracias a esta herramienta, resulta muy sencillo saber, por ejemplo, que los términos que con más frecuencia aparecen en los mensajes de don Juan Carlos suenan tan bien como 'paz', 'libertad', 'justicia', 'derechos', 'pluralismo', 'responsabilidad', 'diálogo', 'desarrollo', 'democracia', 'cultura', 'cooperación', 'proyecto', 'solidaridad', 'integración', 'futuro', 'trabajo' o 'juventud'. También figuran, no obstante, palabras menos previsibles como 'odio', 'mafiosa', 'meditación' 'ignorancia', 'coplas' o incluso 'sexo'.
La publicación incluye, por último, una clarificadora cronología de los dieciséis regímenes habidos en la España contemporánea, desde la invasión napoleónica de 1808 al régimen constitucional actual, detallando los principales hitos políticos que han marcado cada uno. Entre ellos, claro, figura el nombramiento de Juan Carlos I como Jefe del Estado. De lo sucedido en el país desde aquel 22 de noviembre de 1975, da buena cuenta 'Juan Carlos I Discursos 2001-2005'.
Además del mensaje de Navidad, que dirige a todos los españoles en Nochebuena, el Monarca participa al cabo del año en más de doscientos actos y, en buena parte de ellos, pronuncia un discurso. Sus palabras suelen ir más allá del lógico respaldo de la Corona al progreso, trabajo, convivencia y éxito de los españoles; de la compasión frente al dolor o del rechazo al terrorismo y demás injusticias flagrantes: «Expresan, en buena medida, el itinerario colectivo seguido durante treinta años por una generación de españoles a los que el propio Jefe del Estado pertenece. Son, en definitiva, puntos de apoyo y plataforma de estímulo, además de testigo de acontecimientos y fuente primaria para la comprensión del devenir histórico de la España democrática».
Cuarto volumen
Así lo creen y así lo suscriben el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, y el del Senado, Javier Rojo. Y en coherencia con este convencimiento, las Cortes Españolas publican un nuevo volumen, y ya van cuatro, de la colección 'Juan Carlos I Discursos'. En concreto, el libro editado ahora abarca el periodo 2001-2005, correspondiente a la VII y VIII legislatura, y recopila unas trescientas intervenciones.
«Recogen diversas preocupaciones sociales y plantean propuestas de acuerdo -apuntan Bono y Rojo en la presentación conjunta del tomo-. Reivindican, asimismo, la búsqueda colectiva de mayores márgenes de libertad y bienestar para todos. Y proclaman, por último, la necesidad de avanzar juntos y articular proyectos comunes, merecedores de ser realizados por una sociedad de hombres y mujeres libres y diferentes, pero, sobre todo, iguales en dignidad y derechos».
De muy variada extensión, los discursos del Rey seleccionados van dirigidos a personalidades y foros tan diversos como los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe; el Instituto Cervantes, los mejores deportistas españoles, los vecinos del Bajo Llobregat, el alcalde de Dallas, la comunidad científica, las Fuerzas Armadas, el cuerpo diplomático, las víctimas de los atentados del 11 de marzo, la boda de su hijo con doña Letizia o la entrega de los Premios Vocento a los Valores Humanos. Asimismo, asoman entre sus líneas episodios y personajes esenciales de la historia de España y de la Humanidad en su conjunto, lo que redobla su valor e interés documental: desde Hipócrates a La Niña de la Puebla, pasando por Linda Evans, Séneca, Pérez Galdós, Mario Camus, Alejandro Magno o Ramón y Cajal, entre cientos.
Índice cronológico
Para facilitar el manejo y aprovechamiento de semejante volumen de información, nombres propios y citas fundamentales en la agenda de España, el libro se completa, además de con un índice cronológico de todas las intervenciones y un cedé, con un glosario en el que se suceden por orden alfabético los personajes, lugares y hechos mencionados por el Monarca y los discursos concretos en los que aparecen. Gracias a esta herramienta, resulta muy sencillo saber, por ejemplo, que los términos que con más frecuencia aparecen en los mensajes de don Juan Carlos suenan tan bien como 'paz', 'libertad', 'justicia', 'derechos', 'pluralismo', 'responsabilidad', 'diálogo', 'desarrollo', 'democracia', 'cultura', 'cooperación', 'proyecto', 'solidaridad', 'integración', 'futuro', 'trabajo' o 'juventud'. También figuran, no obstante, palabras menos previsibles como 'odio', 'mafiosa', 'meditación' 'ignorancia', 'coplas' o incluso 'sexo'.
La publicación incluye, por último, una clarificadora cronología de los dieciséis regímenes habidos en la España contemporánea, desde la invasión napoleónica de 1808 al régimen constitucional actual, detallando los principales hitos políticos que han marcado cada uno. Entre ellos, claro, figura el nombramiento de Juan Carlos I como Jefe del Estado. De lo sucedido en el país desde aquel 22 de noviembre de 1975, da buena cuenta 'Juan Carlos I Discursos 2001-2005'.
domingo, 18 de octubre de 2009
PRIMER PREMIO DE INVESTIGACION HISTORICA "JOSE MARIA TORRIJOS"
Una de las figuras centrales del siglo XIX español, es José María Torrijos y Uriarte, no sólo como personaje en sí, sino también por todo lo que la corriente liberal aportó en la historia de nuestro país durante dicha centuria.
Movidos por la pasión del estudio y divulgación de la historia y el conocimiento de este mencionado personaje y los anales del liberalismo, la Asociación Histórico Cultural “Torrijos 1831” y el espacio virtual, http://www.retazosdelahistoria.blogspot.com, convocan el presente premio con las siguientes
BASES
PRIMERO: Objeto
Con el objetivo de potenciar el conocimiento de la vida de José Maria Torrijos y la historia del liberalismo, se convoca este premio de investigación histórica
SEGUNDO: Temática
Los trabajos versarán sobre cualquier aspecto relacionado con José Maria Torrijos, su gesta, la historia de España en ese momento histórico o la historia del liberalismo en nuestro país durante el siglo XIX, enfocado desde cualquier prisma.
TERCERO: Presentación
Los trabajos deberán aportar datos inéditos sobre el tema elegido y no haber sido publicados con anterioridad.
La extensión mínima será de 7 páginas din A-4, respetando los márgenes de cortesía, escritos en un cuerpo 12 interlínea al 12.
En los trabajos presentados se deberá consignar el nombre completo, dirección y teléfono del autor.
CUARTO: Plazo de Presentación
El plazo de presentación será hasta el 30 de Octubre de 2009
La entrega de los trabajos se realizará mediante correo certificado a la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, Calle Abarcuzar S/N, Barriada de Torrealqueria S/N 29130 Alhaurin de la Torre o en la dirección de correo retazosdelahistoria@gmail.com.
QUINTO: Participantes
Al premio podrán optar aquellos trabajos que reúnan los requisitos exigidos en las bases.
SEXTO: Premio
Se establece por premio la publicación del artículo en el espacio digital http://retazosdelahistoria.blogspot.com,así como la posibilidad de pronunciar una conferencia si el ganador estimase ampliable el tema ganador a la misma en el marco de las Jornadas Homenaje a Torrijos y la Constitución a celebrar en Alhaurín de la Torre en el mes de Diciembre del presente año.
El jurado se reserva la potestad de declarar desierto el Premio en el caso de que los trabajos presentados no alcancen un mínimo de calidad, pudiendo establecer accesits si lo considerase oportuno.
SEPTIMO: El jurado
El jurado estará compuesto por personas, relacionadas con la organización de este Premio, de acreditada solvencia y relacionadas con la Historia
OCTAVO: Fallo
El jurado emitirá su fallo antes del día 1 de Noviembre, y éste será publicado en el espacio virtual http://www.retazosdelahistoria.blogspot.com. La entrega del premio se efectuará en un acto convocado al efecto dentro de las mencionadas Jornadas a celebrar en el mes de Diciembre de 2.009
NOVENO: Aceptación de las Bases
La participación en esta convocatoria supone la total aceptación de las presentes bases.
El fallo del Jurado será inapelable, pudiendo decidir éste sobre cualquier aspecto no incluido en las presentes bases
Movidos por la pasión del estudio y divulgación de la historia y el conocimiento de este mencionado personaje y los anales del liberalismo, la Asociación Histórico Cultural “Torrijos 1831” y el espacio virtual, http://www.retazosdelahistoria.blogspot.com, convocan el presente premio con las siguientes
BASES
PRIMERO: Objeto
Con el objetivo de potenciar el conocimiento de la vida de José Maria Torrijos y la historia del liberalismo, se convoca este premio de investigación histórica
SEGUNDO: Temática
Los trabajos versarán sobre cualquier aspecto relacionado con José Maria Torrijos, su gesta, la historia de España en ese momento histórico o la historia del liberalismo en nuestro país durante el siglo XIX, enfocado desde cualquier prisma.
TERCERO: Presentación
Los trabajos deberán aportar datos inéditos sobre el tema elegido y no haber sido publicados con anterioridad.
La extensión mínima será de 7 páginas din A-4, respetando los márgenes de cortesía, escritos en un cuerpo 12 interlínea al 12.
En los trabajos presentados se deberá consignar el nombre completo, dirección y teléfono del autor.
CUARTO: Plazo de Presentación
El plazo de presentación será hasta el 30 de Octubre de 2009
La entrega de los trabajos se realizará mediante correo certificado a la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, Calle Abarcuzar S/N, Barriada de Torrealqueria S/N 29130 Alhaurin de la Torre o en la dirección de correo retazosdelahistoria@gmail.com.
QUINTO: Participantes
Al premio podrán optar aquellos trabajos que reúnan los requisitos exigidos en las bases.
SEXTO: Premio
Se establece por premio la publicación del artículo en el espacio digital http://retazosdelahistoria.blogspot.com,así como la posibilidad de pronunciar una conferencia si el ganador estimase ampliable el tema ganador a la misma en el marco de las Jornadas Homenaje a Torrijos y la Constitución a celebrar en Alhaurín de la Torre en el mes de Diciembre del presente año.
El jurado se reserva la potestad de declarar desierto el Premio en el caso de que los trabajos presentados no alcancen un mínimo de calidad, pudiendo establecer accesits si lo considerase oportuno.
SEPTIMO: El jurado
El jurado estará compuesto por personas, relacionadas con la organización de este Premio, de acreditada solvencia y relacionadas con la Historia
OCTAVO: Fallo
El jurado emitirá su fallo antes del día 1 de Noviembre, y éste será publicado en el espacio virtual http://www.retazosdelahistoria.blogspot.com. La entrega del premio se efectuará en un acto convocado al efecto dentro de las mencionadas Jornadas a celebrar en el mes de Diciembre de 2.009
NOVENO: Aceptación de las Bases
La participación en esta convocatoria supone la total aceptación de las presentes bases.
El fallo del Jurado será inapelable, pudiendo decidir éste sobre cualquier aspecto no incluido en las presentes bases
jueves, 15 de octubre de 2009
APARECE UN NUEVO NUMERO DE "ANDALUCIA EN LA HISTORIA"
Desde hace al menos medio siglo, han sido varias las oleadas en las que los andaluces nos preguntamos por las funciones y responsabilidades de nuestras elites económicas y políticas. Primero fueron aquellas preguntas sobre la naturaleza de la “revolución burguesa” en Andalucía; más tarde, en los años de la transición, sobre si nuestra burguesía había contribuido o “traicionado” las apetencias de desarrollo de la región.
Hoy en día, cuando los indicadores económicos urgen a reflexionar sobre un nuevo modelo de desarrollo económico para Andalucía, resulta más necesario que nunca aportar nuevos datos a este debate inconcluso. Para ello, la revista Andalucía en la Historia, editada por el Centro de Estudios Andaluces, ha contado con la colaboración de algunos de los mejores especialistas en esta materia. Coordinado por el profesor de la Universidad de Sevilla, Carlos Arenas Posadas, el dosier titulado “señores y señoritos” reúne diversos estudios sobre empresarios, rentistas, patronales y caciques en distintas provincias.
Lo cierto es que Andalucía pasó, entre los siglos XIX y XX, de la época de los señores –cimentada en los grandes mayorazgos- a la de los señoritos, en la que se gestó una nueva forma de hacer negocios urdida sobre tres pilares: el establecimiento de redes clientelares, el control de los órganos de representación política –ayuntamientos, diputaciones y congreso- y la articulación de una política matrimonial endogámica. Así lo demuestran los artículos de Francisco Cobo Romero (Universidad de Granada), sobre la fusión de política y negocios en la localidad jiennense de Alcalá la Real; de María Sierra (Universidad de Sevilla), acerca de la innovadora saga empresarial de los Ybarra; de María Antonia Peña (Universidad de Huelva), que tiene al cacique onubense Manuel de Burgos y Mazo como protagonista; de Antonio Parejo (Universidad de Málaga) relativo a la oligarquía malagueña formada por las familias Larios, Loring y Heredia y, por último, el de Antonio Florencio Puntas (Universidad de Sevilla) sobre la preeminencia de la burguesía agraria en Sevilla.
Como no podía ser de otra manera, Andalucía en la Historia, que ya está a la venta en los quioscos, aprovecha la celebración del centenario del nacimiento de Antonio Domínguez Ortiz, maestro de historiadores, para rendirle homenaje. El historiador sevillano que renovó la historia moderna de España sin aspavientos, huyendo de la confrontación, buceando en los archivos y situando cada hecho en su contexto, es recordado por Manuel Peña Díaz y Manuel Moreno Alonso - quienes retratan su condición humana-, Antonio Herrera García, que repasa su pasión por la historia de Andalucía y de Sevilla, Antonio Luis Cortés Peña, que analizan su contribución al estudio de los moriscos, y Ricardo García Cárcel, que pone al día sus innovadores estudios sobre los conversos y la Inquisición. Por último, la revista publica un extracto de una entrevista con el maestro realizada por Manuel Moreno Alonso en la que Domínguez Ortiz da cuenta de los libros fundamentales de la historiografía.
En su sección de artículos el número 26 de Andalucía en la Historia recoge cinco colaboraciones.
La primera, firmada por David Florido, ofrece un análisis de las almadrabas, un arte pesquero admirado por muchos fundamental para entender el poblamiento y la historia de las costas andaluzas.
En la segunda, Marcos Fernández, del Archivo Municipal de Sevilla, relata los avatares de una embajada japonesa que arribó a Andalucía a principios del siglo XVII y que supuso uno de los primeros contactos diplomáticos entre oriente y occidente.
En tercer lugar, la revista, de la mano del escritor Juan Eslava Galán, narra las leyendas y las verdades urdidas en torno a la reliquia del Santo Rostro de Jaén.
El cuarto artículo, firmado por la antropóloga Rosa Martínez Moreno, rastra los orígenes del traje de flamenca, el único atuendo regional que evoluciona con el paso del tiempo.
El quinto texto, escrito por Mariano Boza y Miguel Ángel Sánchez Herrador, analiza los motivos por los que soldados de ambos bandos de la Guerra Civil española purgaron bibliotecas, destruyeron archivos y quemaron miles de libros.
En sus secciones fijas, el nuevo número de Andalucía en la Historia recoge la biografía del tenor y compositor de ópera Manuel García, escrita por Andrés Moreno Mengíbar; el periplo andaluz y su paso por los calabozos inquisitoriales del viajero William Lithgow, rememorado por Javier González-Cotta; un recorrido por los balnearios históricos de Málaga, recomendado por María Pepa Lara García; un repaso por la geografía de los castillos medievales de Jaén, dibujado por Vicente Salvatierra Cuenca y un análisis del índice de libros prohibidos de Valdés que entró en vigor hace ahora 500 años como recuerda el director de Andalucía en la Historia, Manuel Peña Díaz.
Hoy en día, cuando los indicadores económicos urgen a reflexionar sobre un nuevo modelo de desarrollo económico para Andalucía, resulta más necesario que nunca aportar nuevos datos a este debate inconcluso. Para ello, la revista Andalucía en la Historia, editada por el Centro de Estudios Andaluces, ha contado con la colaboración de algunos de los mejores especialistas en esta materia. Coordinado por el profesor de la Universidad de Sevilla, Carlos Arenas Posadas, el dosier titulado “señores y señoritos” reúne diversos estudios sobre empresarios, rentistas, patronales y caciques en distintas provincias.
Lo cierto es que Andalucía pasó, entre los siglos XIX y XX, de la época de los señores –cimentada en los grandes mayorazgos- a la de los señoritos, en la que se gestó una nueva forma de hacer negocios urdida sobre tres pilares: el establecimiento de redes clientelares, el control de los órganos de representación política –ayuntamientos, diputaciones y congreso- y la articulación de una política matrimonial endogámica. Así lo demuestran los artículos de Francisco Cobo Romero (Universidad de Granada), sobre la fusión de política y negocios en la localidad jiennense de Alcalá la Real; de María Sierra (Universidad de Sevilla), acerca de la innovadora saga empresarial de los Ybarra; de María Antonia Peña (Universidad de Huelva), que tiene al cacique onubense Manuel de Burgos y Mazo como protagonista; de Antonio Parejo (Universidad de Málaga) relativo a la oligarquía malagueña formada por las familias Larios, Loring y Heredia y, por último, el de Antonio Florencio Puntas (Universidad de Sevilla) sobre la preeminencia de la burguesía agraria en Sevilla.
Como no podía ser de otra manera, Andalucía en la Historia, que ya está a la venta en los quioscos, aprovecha la celebración del centenario del nacimiento de Antonio Domínguez Ortiz, maestro de historiadores, para rendirle homenaje. El historiador sevillano que renovó la historia moderna de España sin aspavientos, huyendo de la confrontación, buceando en los archivos y situando cada hecho en su contexto, es recordado por Manuel Peña Díaz y Manuel Moreno Alonso - quienes retratan su condición humana-, Antonio Herrera García, que repasa su pasión por la historia de Andalucía y de Sevilla, Antonio Luis Cortés Peña, que analizan su contribución al estudio de los moriscos, y Ricardo García Cárcel, que pone al día sus innovadores estudios sobre los conversos y la Inquisición. Por último, la revista publica un extracto de una entrevista con el maestro realizada por Manuel Moreno Alonso en la que Domínguez Ortiz da cuenta de los libros fundamentales de la historiografía.
En su sección de artículos el número 26 de Andalucía en la Historia recoge cinco colaboraciones.
La primera, firmada por David Florido, ofrece un análisis de las almadrabas, un arte pesquero admirado por muchos fundamental para entender el poblamiento y la historia de las costas andaluzas.
En la segunda, Marcos Fernández, del Archivo Municipal de Sevilla, relata los avatares de una embajada japonesa que arribó a Andalucía a principios del siglo XVII y que supuso uno de los primeros contactos diplomáticos entre oriente y occidente.
En tercer lugar, la revista, de la mano del escritor Juan Eslava Galán, narra las leyendas y las verdades urdidas en torno a la reliquia del Santo Rostro de Jaén.
El cuarto artículo, firmado por la antropóloga Rosa Martínez Moreno, rastra los orígenes del traje de flamenca, el único atuendo regional que evoluciona con el paso del tiempo.
El quinto texto, escrito por Mariano Boza y Miguel Ángel Sánchez Herrador, analiza los motivos por los que soldados de ambos bandos de la Guerra Civil española purgaron bibliotecas, destruyeron archivos y quemaron miles de libros.
En sus secciones fijas, el nuevo número de Andalucía en la Historia recoge la biografía del tenor y compositor de ópera Manuel García, escrita por Andrés Moreno Mengíbar; el periplo andaluz y su paso por los calabozos inquisitoriales del viajero William Lithgow, rememorado por Javier González-Cotta; un recorrido por los balnearios históricos de Málaga, recomendado por María Pepa Lara García; un repaso por la geografía de los castillos medievales de Jaén, dibujado por Vicente Salvatierra Cuenca y un análisis del índice de libros prohibidos de Valdés que entró en vigor hace ahora 500 años como recuerda el director de Andalucía en la Historia, Manuel Peña Díaz.
VE LA LUZ " UNA BIOGRAFIA.GOEBBELS"

Como ministro de Propaganda y representante plenipotenciario para la puesta en práctica de la guerra total, Joseph Goebbels fue una de las figuras centrales del Tercer Reich. Sin haber influido nunca en la política o en la estrategia bélica de Hitler, marcó de manera decisiva la época del nacionalsocialismo. Al celebrar a Hitler en su propaganda como la infalible «herramienta de la Providencia», creó el mito del Führer y le aseguró así la adhesión de la nación hasta el mismo momento de su caída. Los diarios y el legado literario de Joseph Goebbels constituyen la base de esta extraordinaria y detallada biografía elaborada por Ralf Georg Reuth.
sábado, 3 de octubre de 2009
LOVAINA DEDICA UNA GRAN RETROSPECTIVA A DER WEYDEN
El dolor puede ser bello. Sobre todo en los pinceles de Roger van der Weyden, donde, sencillamente, alcanza el grado de lo sublime. No hay más que contemplar su obra cumbre: El descendimiento de la Cruz. Las lágrimas que corren por los pómulos de la Virgen resultan sobrecogedoras. La obra sigue ocupando un lugar principal en el Prado. Porque no, la tabla, parte central de un tríptico que nunca se ha podido reconstruir, no ha viajado al nuevo museo municipal de Lovaina para la exposición Van der Weyden. La emoción del maestro, que se expone hasta el 6 de diciembre.
Aunque no hay de lo que preocuparse; aquí aguarda un auténtico festín para los amantes del pintor belga. Nada menos que 104 obras para trazar su trayectoria artística y la importancia de la escuela que lideró.
La pieza estrella de la exposición es el tríptico de los siete sacramentos, realizado entre 1440 y 1445 y prestado por el museo de Amberes. La emoción acompaña a la contemplación de cualquiera de los muchos retratos realizados por encargo del clero o de la nobleza. Sin ir más lejos, dos jóvenes mujeres y una santa Catalina que sobrecogen por su hermosura.
Con Van der Weyden, el arte sacro reconoce su alma. Lo que hasta entonces parecían puras estatuas, adquieren con el pintor una humanidad plena de sufrimiento, pena y resignación. De ahí que su forma de enfrentarse al arte marque un antes y un después. Las divinidades sufren como meros seres humanos. La composición y el colorido de las tablas giran en función de la carnalidad de la pieza. El comisario de la exposición, Jan van der Stock, ha construido un recorrido en el que junto a la obra se dan a conocer detalles de la casi secreta vida del artista.
Por ejemplo, se sabe que nació en Tournai, en 1400, una zona que entonces era francesa y hoy es suelo belga. El hecho de que en 1436 fuera nombrado pintor oficial de Bruselas suele citarse como el final de las dudas sobre su nacionalidad.
Se sabe también que su maestro fue Robert Campin, el gran inspirador de la pintura flamenca, y en cuyo taller trabajó durante mucho tiempo. Pero como ocurre con las brumas que rodean la existencia de los grandes artistas de la pintura antigua, los expertos no siempre han podido determinar con claridad qué obras fueron ejecutadas por su mano, cuáles por su maestro o cuáles pertenecen a su escuela. La exposición ha servido también para que un comité de expertos delimite la cuantía de la autoría del pintor flamenco en cada una de las obras. Cuatro tablas que se le venían atribuyendo en su integridad han pasado a ser firmadas por su escuela. Con un gesto así se trata de poner las cosas en su sitio.
El comienzo y el final de la exposición evocan el descendimiento de la cruz. Toda una sala del nuevo museo está ocupada por ocho versiones del dramático momento. Están firmadas por artistas contemporáneos y posteriores al maestro. La versión más sorprendente está situada al comienzo del recorrido. Es la obra del videoartista belga Walter Verdin titulada Tiempo deslizante. Los 10 protagonistas de la tabla se mueven en las pantallas con un lento movimiento repetitivo. Es un juego para viajar al corazón del sentimiento.
Aunque no hay de lo que preocuparse; aquí aguarda un auténtico festín para los amantes del pintor belga. Nada menos que 104 obras para trazar su trayectoria artística y la importancia de la escuela que lideró.
La pieza estrella de la exposición es el tríptico de los siete sacramentos, realizado entre 1440 y 1445 y prestado por el museo de Amberes. La emoción acompaña a la contemplación de cualquiera de los muchos retratos realizados por encargo del clero o de la nobleza. Sin ir más lejos, dos jóvenes mujeres y una santa Catalina que sobrecogen por su hermosura.
Con Van der Weyden, el arte sacro reconoce su alma. Lo que hasta entonces parecían puras estatuas, adquieren con el pintor una humanidad plena de sufrimiento, pena y resignación. De ahí que su forma de enfrentarse al arte marque un antes y un después. Las divinidades sufren como meros seres humanos. La composición y el colorido de las tablas giran en función de la carnalidad de la pieza. El comisario de la exposición, Jan van der Stock, ha construido un recorrido en el que junto a la obra se dan a conocer detalles de la casi secreta vida del artista.
Por ejemplo, se sabe que nació en Tournai, en 1400, una zona que entonces era francesa y hoy es suelo belga. El hecho de que en 1436 fuera nombrado pintor oficial de Bruselas suele citarse como el final de las dudas sobre su nacionalidad.
Se sabe también que su maestro fue Robert Campin, el gran inspirador de la pintura flamenca, y en cuyo taller trabajó durante mucho tiempo. Pero como ocurre con las brumas que rodean la existencia de los grandes artistas de la pintura antigua, los expertos no siempre han podido determinar con claridad qué obras fueron ejecutadas por su mano, cuáles por su maestro o cuáles pertenecen a su escuela. La exposición ha servido también para que un comité de expertos delimite la cuantía de la autoría del pintor flamenco en cada una de las obras. Cuatro tablas que se le venían atribuyendo en su integridad han pasado a ser firmadas por su escuela. Con un gesto así se trata de poner las cosas en su sitio.
El comienzo y el final de la exposición evocan el descendimiento de la cruz. Toda una sala del nuevo museo está ocupada por ocho versiones del dramático momento. Están firmadas por artistas contemporáneos y posteriores al maestro. La versión más sorprendente está situada al comienzo del recorrido. Es la obra del videoartista belga Walter Verdin titulada Tiempo deslizante. Los 10 protagonistas de la tabla se mueven en las pantallas con un lento movimiento repetitivo. Es un juego para viajar al corazón del sentimiento.
EL COLEGIO DE ABOGADOS DE MALAGA EDITA UN FACSIMIL DE LA LEX FLAVIA MALACITANA

"Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla". A este refrán hizo referencia el director de la Fundación Málaga, Pedro Martín Almendro en la presentación de la edición en facsímil de la Lex Flavia Malacitana culminada por el Colegio de Abogados en colaboración con la fundación, que cuenta con notas de los cuatro últimos decanos.
Más allá de querer insinuar que sería una condena volver a establecer las leyes que figuran en este documento, que data del año 74 d. C., Almendro quiso poner en duda esta regla. Destacando el incalculable valor histórico de la Lex Flavia Malacitana, donde los padres de la cultura y civilización malagueñas plasmaron sus primeras leyes, el colegiado expresó su admiración por la legislación de aquella época que apostaba por la buena organización social, política y urbanística.
Entre los códigos de regulación civil que más le llamaron la atención, y que no estarían de más implantar nuevamente hoy en día, según aclaró, se encuentran aquellos que hacen referencia a los cargos políticos. "Los representantes eran elegidos por un año; esto sería fantástico, que los cargos públicos tuviesen una limitación hoy en día; así el efecto pegamento al sillón no se produciría", añadió el director.
Los malagueños del año 74 podían presentar sus propios candidatos a ediles locales, sin necesidad de tener en cuenta las designaciones imperiales. Pero no por ello cualquiera podía hacerlo, ya que todo aquel que fuese elegido para un cargo público tenía que presentar una fianza suficiente como para cubrir el dinero común que tendría bajo su cargo. Estas y otras rúbricas figuran en el documento histórico que pone como prioridad el bienestar social. Como concluyó Almendro, "refleja que estas personas resolvían las cosas claramente y con pocas palabras, por eso, nos debemos poner las pilas en cuanto a lo humano, democrático e intelectual y no centrarnos tanto en el avance tecnológico
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