viernes, 28 de noviembre de 2008

HA FALLECIDO MATILDE UCELAY:EL PRIMER NOMBRE FEMENINO EN LA HISTORIA DE LA ARQUITECTURA ESPAÑOLA

En la madrugada del pasado lunes 24 de Noviembre falleció en Madrid Matilde Ucelay Maórtua, la primera mujer titulada en arquitectura en España, en 1936, y también la primera en ejercer una carrera profesional plena: más de 120 proyectos realizados íntegramente por ella misma con la sola ayuda ocasional de un aparejador, algunos en el extranjero, en más de 40 años de ejercicio profesional. La mayor parte de sus obras son casas unifamiliares, como la que construyó para José Ortega Spottorno, pero también proyectó fábricas, laboratorios, almacenes y tiendas. En sus obras destaca la sensibilidad por el uso y el cuidado en los detalles constructivos. Por las mañanas, Ucelay visitaba las obras; por las tardes trabajaba en el tablero. Una trayectoria excepcional reconocida por el Premio Nacional de Arquitectura 2004.

Nacida en 1912, Ucelay pertenece a esa generación de mujeres de la burguesía ilustrada española que, educadas en ambientes liberales, artísticos y profesionales, empiezan a acceder a las universidades en las primeras décadas del siglo XX. Su padre, Enrique, es abogado; a su madre, Pura, la encontramos compartiendo escena con Federico García Lorca. Ucelay estudia brillantemente el bachillerato en el Instituto Escuela, que simultanea con la carrera de piano, y, en 1931, ingresa en la Escuela de Arquitectura de Madrid. Allí coincide con Félix Candela, a quien unirá una amistad de por vida, y con Fernando Chueca Goitia, con quien, estudiando durante un verano, realiza dos cursos en uno. Cuando termina la carrera, sus compañeros le ofrecen un homenaje al que asiste Amós Salvador, ministro de Gobernación.

En 1937 aparece como secretaria del Colegio de Arquitectos de Madrid, siendo presidente Eduardo Robles Piquer. El colegio, cerrado en los inicios de la guerra, había vuelto a abrir sus puertas por iniciativa personal de Ucelay. Se casa en Valencia en 1937 con José Ruiz Castillo, editor de los más importantes autores de las generaciones del 98 y del 27, y tiene dos hijos. En 1940 es depurada por la Dirección General de Arquitectura y condenada en Consejo de Guerra a inhabilitación perpetua para cargos públicos, directivos y de confianza, y, durante cinco años, para el ejercicio privado de la profesión. Como consecuencia de ello nunca recibió encargos públicos y sus primeros proyectos no pudieron llevar su firma.

Las mujeres de la generación de Ucelay abrieron en España caminos en las distintas ramas del arte, la ciencia y las profesiones, aunque muchas de ellas abandonaron o simplemente no llegaron a ejercer sus profesiones en el ambiente hostil del franquismo. No fue el caso de Ucelay. Más bien al contrario, en una época en la que las mujeres carecían de derechos legales, Ucelay, con gran inteligencia, dedicación y carácter, ejerció plenamente una profesión liberal de importantes responsabilidades hasta su jubilación en 1981. Sirva la integridad de su trayectoria ejemplar de modelo y referente a las nuevas generaciones de arquitectos, y sobre todo, de arquitectas, que desde este año son más de la mitad del alumnado en nuestras escuelas.

No hay comentarios: