sábado, 3 de mayo de 2008

FALLECE LEOPOLDO CALVO SOTELO: EL UNICO PRESIDENTE DE LA HISTORIA DEMOCRATICA ESPAÑOLA QUE NO PASO POR LAS URNAS



Estuvo poco tiempo en el poder, desde febrero de 1981 a diciembre de 1982, pero fue un periodo intenso. Leopoldo Calvo Sotelo, que ha fallecido a los 82 años en su domicilio madrileño ´según ha informado diversos medios digitales, asumió la presidencia del Gobierno tras la dimisión de su amigo Adolfo Suárez y tuvo que hacer frente, nada más llegar, al golpe de Estado del 23-F.

Leopoldo Calvo Sotelo nació en Madrid el 14 de abril de 1926. Inició los estudios de Bachillerato en Ribadeo (Lugo) y los terminó en el Instituto Cervantes de Madrid. En 1942 empezó los estudios Universitarios en la Escuela Técnica Superior de Caminos de Madrid, que finalizó con el número uno de su promoción. Entre 1954 y 1968 desempeñó diversos cargos en la empresa privada y pública, entre ellos los de consejero delegado de Unión de Explosivos Río Tinto o presidente del consejo de administración de Renfe (1967-1968).

Hombre adusto y de temperamento frío, estaba considerado una persona de gran cultura y poseía varias condecoraciones, como la Gran Cruz del Mérito Civil, la de Carlos III o la Medalla de las Cortes de Aragón.

Aunque su actividad política comienza de lleno en la década de los 70, durante su juventud ya mostró su interés. Fue integrante de las Juventudes Monárquicas y en 1957 fue uno de los fundadores de Unión Española, de carácter monárquico posibilista. En 1971 fue nombrado procurador en Cortes en representación de los empresarios de industrias químicas.

El salto a la primera línea de la arena política le llegaría tras la muerte del general Franco, cuando ocupó desde el 11 de diciembre de 1975 hasta el 7 de julio de 1976, la cartera del Ministerio de Comercio, dentro del primer Gobierno de la Monarquía, presidido por Arias Navarro. Posteriormente fue titular del Departamento de Obras Públicas en el Gabinete de Adolfo Suárez (1976-77), aunque renunció al cargo para poder presentarse como candidato a las elecciones generales del 15 de junio de 1977.

Fue elegido diputado por Madrid como independiente en la lista de Unión de Centro Democrático (UCD), y nombrado portavoz en el Congreso de esta formación política. Durante esa legislatura, en octubre de 1977 fue firmante en representación de UCD de los Pactos de la Moncloa.

Calvo Sotelo y Bustelo se convirtió en presidente después de que la UCD le propusiera como candidato tras la dimisión de Suárez, motivada por las discrepancias internas en su partido, el cuestionamiento de su liderazgo y la difícil situación política y económica del país.

En el pleno de la investidura del 22 de febrero no obtuvo la mayoría absoluta en la primera votación y, cuando se realizaba la segunda, al día siguiente, se produjo la intentona golpista del teniente coronel Antonio Tejero. Superado el susto, dos días después, Calvo-Sotelo obtuvo mayoría de votos y quedó proclamado presidente del Gobierno español. Como hecho más destacado durante su mandato, se produjo el ingreso de España en la OTAN, en mayo de 1982.

Sin embargo, las luchas interinas en la UCD provocaron la inestabilidad en su gobierno, que el 27 de agosto de 1982 quedó disuelto. El 28 de octubre se celebraron las elecciones generales que dieron la victoria por mayoría absoluta al Partido Socialista y una fuerte derrota de la UCD. Poco después, Calvo Sotelo, que renovó su escaño de diputado por Madrid, cedía el gobierno a Felipe González (2 de diciembre de 1982).

En 1984, fue elegido miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, y en 1986 del Parlamento Europeo, donde permaneció hasta 1987. A partir de entonces se retiró de la política activa.

En 1985, ingresó en el consejo de administración del Banco Hispano Americano, en el que se mantuvo tras fusionarse con el Banco Central y después, con el Banco Santander, dentro del nuevo BSCH.

Sin embargo, seguía la política de cerca. Próximo a las tesis del Partido Popular, formación en la que no militaba, en reiteradas ocasiones había pedido el voto para esta formación y ofreció su apoyo a José María Aznar.

Era además académico de la Real Academia de Ingeniería y de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y, desde junio de 2002, era marqués de la Ría de Ribadeo con Grandeza de España.

Estaba casado con Pilar Ibáñez-Martín Mellado, hija del que fuera ministro de Educación en la posguerra José Ibáñez-Martín, y era padre de ocho hijos.

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