martes, 27 de enero de 2009

RECONSTRUYEN LAS SEQUIAS ESPAÑOLAS DE LOS ULTIMOS 500 AÑOS GRACIAS A LOS ARCHIVOS CATEDRALICIOS

Un grupo de investigación español ha reconstruido las series de sequías de 1506 a 1900 a través de los registros de ceremonias de la Catedral de Toledo, para observar la variabilidad de los periodos de escasez de lluvias en España en los últimos 500 años.

A los registros ceremoniales se suma el análisis a corto plazo de datos meteorológicos y de los anillos de crecimiento de los árboles, según informa el servicio de noticias científicas SINC.

La recopilación de documentos históricos como los registros de las rogativas de la Catedral de Toledo y Municipales (ceremonias cuyo origen se remonta a ritos agrícolas romanos) ha permitido a los investigadores caracterizar el periodo climatológico de 1506 a 1900 en Toledo y Madrid, en especial extremos climáticos como las sequías.

Después de procesar la información, los científicos han publicado su trabajo en 'Global and Planetary Change'. Su artículo muestra que durante la mayor parte del siglo XVI en España las sequías fueron escasas y más cortas que en los siguientes períodos.

Del periodo de 1676 a 1710 hubo menor estrés hídrico y el siglo XIX se caracterizó por una menor frecuencia de sequías. Sin embargo, «de finales del siglo XVI hasta el siglo XVIII fue el período con las sequías más severas registradas», subraya a SINC Juan I. Santisteban, uno de los autores del estudio e investigador en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Durante la llamada Pequeña Edad de Hielo, que coincide con el intervalo de tiempo estudiado, los investigadores afirman que «las sequías fueron más frecuentes e intensas que en otros períodos». Precisamente, ese periodo de tiempo se caracterizó por un descenso medio de las temperaturas en Europa. La Pequeña Edad de Hielo supuso frío para el continente y sequías para España. La investigación no permite aclarar si las sequías climáticas actuales son más duraderas que las pasadas, «pero la mayor demanda actual de agua hace percibir los descensos en su disponibilidad como un mal acuciante», añade Santisteban.

El trabajo coteja también los resultados con los obtenidos de otros registros en el área mediterránea. «Se aprecian notables diferencias en los períodos y duraciones de las sequías: se encuentran períodos lluviosos y de sequía coincidentes en diferentes áreas de la Península Ibérica y entre la mitad septentrional y meridional de esta», apunta Santisteban.

El análisis conjunto de las series y de la presión atmosférica a nivel del mar -elaborado por los investigadores de la UCM, del Instituto Geológico y Minero de España, y de la Universidad de Barcelona- apunta que los períodos de sequías frecuentes coinciden con patrones positivos de la Oscilación del Atlántico Norte (NAO), una situación anticiclónica en las Azores prolongada.

Sin embargo, añaden que «la topografía de la Península Ibérica puede ser responsable de gran parte de la heterogeneidad del fenómeno de las sequías.

La Iglesia, pendiente de las sequías

Las ceremonias de la Catedral de Toledo estuvieron sujetas a estrictos protocolos por la Iglesia y variaban en función de la gravedad del fenómeno meteorológico. En España hay constancia con una relativa continuidad desde el siglo XVI en los archivos catedralicios de muchas diócesis.

Los datos de rogativas que han analizado los científicos provienen de tres fuentes: los 121 volúmenes de actas capitulares de la Catedral de Toledo que registran la vida diaria de 1466 a 1599, el libro que empezó Juan Bautista de Chaves Arcayos (quien resumió los libros capitulares de 1434 a 1599 e incorporó sus propias noticias), y los 331 volúmenes de los Libros capitulares (1464-1914), que completan intervalos de las actas capitulares.

Las series de rogativas contienen 341 rogaciones pro-pluvia, 36 pro-serenitate, y 94 misas de agradecimiento (ceremonia para celebrar el final del fenómeno climatológico que llevó hasta la rogativa). Muchas de las rogativas corresponden a ceremonias de primavera.

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