domingo, 13 de julio de 2008

DESCUBIERTA UNA TORRE MEDIEVAL ENTRE LOS MUROS DEL PALACIO DE DOÑANA

Las paredes del palacio de Doñana ocultaban una mazmorra medieval. Un equipo del investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Huelva han descubierto los restos de una torre que data del año 1416 y que hasta ahora habían permanecido ocultos entre las paredes del recinto.

La torre jugó un papel fundamental en la construcción del palacio, ya que fue el punto de partida desde el que comenzó a edificarse el recinto a finales del siglo XVI. El hallazgo demuestra que hubo actividad económica en el coto durante la Edad Media, tal como señalaban algunos archivos históricos, según explican los autores del hallazgo, Juan Luis Carriazo, de la Universidad de Huelva, y Héctor Garrido, de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), en Sevilla, en un comunicado.

Mazmorra y almacén

“La investigación, basada en planos del siglo XVIII hallados en el Archivo Ducal de Medina Sidonia, apunta que la torre era una fortificación al uso de la época, que se utilizaba en buena medida como mazmorra en el traslado de presos y servía, además, como lugar seguro donde custodiar objetos de valor en el viaje a caballo desde Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) hasta Almonte (Huelva), por la vía pecuaria que une ambas poblaciones y que en la actualidad forma parte del camino del Rocío”, explica Garrido. Los restos hallados tienen unos dos metros de altura y se corresponden a la base de la torre, donde se alojaba la mazmorra.


Los muros de la edificación medieval están ocultos por construcciones recientes pero algunas partes aún se pueden observar en tres puntos: la zona de cuadras del tercio de González, el muro este del Patio de Noguera y la esquina sureste de la Estación Biológica de Doñana. El Palacio de Doñana está dividido actualmente en tres propiedades; una correspondiente al CSIC, y las otras dos a las familias González y Noguera respectivamente. Actualmente la base de la torre se utiliza como almacén de grano.

Una casa noble y dos cadáveres

El Palacio de Doñana se construyó en el último tercio del siglo XVI por orden del séptimo duque de Medina Sidonia, para su esposa, Ana Gómez de Mendoza y Silva, hija de la Princesa de Éboli, una de las mujeres más influyentes de la corte de Felipe II. Se sospechaba de la existencia de esta edificación por las referencias en los archivos históricos; de hecho, la torre aparecía reflejada en unos planos del siglo XVIII encontrados en el Archivo Ducal. “La edificación pasó desapercibida porque se encontraba oculta entre las paredes del Palacio”, afirma Carriazo.

Los primeros análisis indican que la mazmorra permaneció cerrada mucho tiempo. De hecho, la puerta y la ventana actuales se abrieron en 1965. Durante la obra, que dio la apariencia actual a la base de la torre, se descubrieron dos cadáveres que alentaron una leyenda según la cual la mazmorra era el lugar donde las cortesanas del palacio encerraban a sus amantes hasta dejarlos morir.

El próximo paso del trabajo será analizar los restos y revisar el Archivo Ducal para determinar el valor del hallazgo. “La torre aporta una pista para comprender las tensiones políticas y territoriales entre los señores medievales de la provincia de Huelva, y abre nuevas posibilidades de investigación y revisión de documentos”, subraya Carriazo.

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